Durante los partidos, no solo cambiará el volumen de clientes en los restaurantes… también cambiará la forma en la que pagan.
La llegada de millones de turistas internacionales, sumada a un consumidor cada vez más digital, acelerará una tendencia que ya venía creciendo: la preferencia por pagos digitales, rápidos y sin fricción.
Si tu restaurante no está preparado para esto, el problema no será la falta de clientes… será no poder cobrarles.